La CARDER y la DIGER intervienen emergencia por taponamiento antrópico en Dosquebradas

-
Crónica de una emergencia evitable. Lo que inicialmente parecía un evento natural, resultó ser la consecuencia de intervenciones humanas inadecuadas. Según los informes técnicos, la emergencia fue detonada por un taponamiento antrópico de hace aproximadamente 7 años.
Pereira, 26 de febrero de 2026. En una respuesta inmediata a la contingencia presentada en el barrio Camilo Torres, la Corporación Autónoma Regional de Risaralda, CARDER, en articulación con la Alcaldía de Dosquebradas y la DIGER, lideran las acciones de mitigación y evaluación técnica tras el represamiento de aguas que puso en riesgo a decenas de familias.
De acuerdo al reporte, la causa de la emergencia fue presentada por el uso de tuberías de aducción no estructurales que sufrieron aplastamiento, impidiendo el flujo normal del agua durante los fuertes aguaceros; la presión del agua represada generó un impacto geólogico de desconfinamientos en los taludes de la ladera, afectando el sector desde Tres Canchas hasta la capilla de Dosquebradas.
De igual manera, se detectó una fuerte invasión en la zona forestal protectora, incluyendo actividades porcícolas con más de 20 cerdos en una sola vivienda, lo que agrava la inestabilidad del terreno.
Afortunadamente, al momento no se reportan heridos ni víctimas fatales, centrándose los daños en bienes materiales y la infraestructura de la ladera.
Dentro de las medidas preventivas que se llevaron a cabo en la atención de la emergencia, fue la evacuación de 19 familias afectadas, 4 de ellas en estado actual de alojamiento temporal en autoalbergues de allegados y hoteles, y la intervención técnica de geólogos y patólogos que evaluan el estado de riesgo; asi como, la autorización inmediata para el manejo de tierras y lodos en la zona con la respectiva maquinaria amarilla.
“Estamos dando las autorizaciones necesarias para el manejo contingencial de tierras. Nuestros equipos técnicos trabajarán el tiempo necesario para dar una salida técnica y segura a esta situación”, expresó el Director de la CARDER.
Desde el registro del colapso, la CARDER, en articulación con la Alcaldía Municipal y las entidades del Puesto de Mando Unificado (PMU), incluyendo la Policía Nacional, Polsanar, Defensa Civil, la Dirección de Gestión del Riesgo, la Personería y el Cuerpo Oficial de Bomberos, ha desplegado un plan de acción estratégico para coordinar intervenciones técnicas, operativas y de carácter social.
Para garantizar la seguridad del sector, el equipo técnico del Puesto de Mando Unificado (PMU) ha definido tres frentes de acción prioritarios. En primer lugar, se adelanta la gestión hídrica mediante la ejecución del drenaje del box culvert, una medida esencial para reducir los niveles de agua represada y mitigar la presión sobre la estructura. De manera simultánea, se realiza una evaluación de campo que consiste en la inspección detallada del cauce de la quebrada hasta el sector de La Soledad, con el fin de identificar y georreferenciar los puntos críticos de riesgo. Finalmente, se trabaja en la recuperación operativa a través de la coordinación y el despliegue de maquinaria pesada, destinada a labores de limpieza profunda y al restablecimiento de las condiciones óptimas del terreno.
Joaquín Ocampo, director del Cuerpo Oficial de Bomberos, confirmó que las operaciones se mantienen de forma ininterrumpida bajo estrictos criterios de ingeniería. Actualmente, los esfuerzos se centran en el vaciado del box culvert y la inspección técnica de sus cámaras para determinar soluciones estructurales definitivas.
“Nuestra prioridad es estabilizar el sector mediante obras de mitigación. Estamos activando las rutas de ayuda humanitaria y, en la mesa técnica nocturna, se definirán y conceptuarán las obras adicionales de mitigación necesarias para salvaguardar a la comunidad”, señaló el funcionario.
La CARDER hace un llamado enérgico a la comunidad para evitar el manejo inadecuado de las cuencas y las construcciones en zonas protegidas. La recuperación del sector del Camilo Torres será una prioridad conjunta entre las autoridades ambientales y de gestión de riesgo para evitar futuros desastres.
